miércoles, julio 13, 2011

Codex (Tantalus 1/2, fragmento),


[-718, 718]

Aquí en el lugar donde no hay tiempo ni historia ni continuidad ni padecer. Únicamente una estela muda, procesión de piedras.

[-719, 719]

La locura solo excede en una pizca la verdadera contemplación de la verdad.

[-720, 720]

Ahora que comprendemos que nunca entenderemos; y que lo que entendimos permanecerá siempre separado de lo incomprensible. Y si existe esta separación, entonces lo que comprendimos quizás nunca llegamos a comprenderlo.

[-721, 721]

Las verdaderas decisiones de nuestro pensamiento no las toma nuestro propio pensamiento.

[-722, 722]

Lo que crees que está al final ya lo tienes al principio. Y porque lo tuviste al principio, ya nunca lo tendrás.

[-723, 723]

El hombre desgarrado de la masa no es un hombre verdadero, sino la encarnación de la masa en una concentración determinada de materia.

[-724, 724]

No durmáis nunca. Al día siguiente, lo habréis perdido todo.

[-725, 725]

Porque hemos fulminado al pedagogo no podemos creer en la única figura que puede dar forma a la masa.

[-726, 726]

El ascenso al peldaño que separa la genuina voluntad de la verdadera perversión no se ve nunca.

[-727, 727]

El único hijo verdadero es el pensamiento. Los otros, los de carne y hueso, solo son hijos en parte, porque también en parte son algo completamente ajeno a nosotros mismos.

[-728, 728]

Mejor regálale los catecismos al sordo, al niño o al impedido.

[-729, 729]

El dogma siempre es reducción; alimento digerido para aquellos que no pueden masticar.

[-730, 730]

Sobre las aristas donde el pensamiento se fecunda con su propia imperfección.

[-731, 731]

Quieres que cierre los ojos a lo que me convertiré en el futuro, al polvo y a la nada en que consisten mi destino. Dar a esta vida un valor absoluto. Pero si esta vida es perecedera, ¿Cómo podré hacerlo?

[-732, 732]

He sido llevado al pensamiento por aquellas cosas que el pensamiento no puede atrapar.

[-733, 733]

No hay ningún tribunal más allá de esta vida, y la muerte no es juez de nada ni de nadie.

[-734, 734]

Todo lo que es legítimo y causa de esperanza aquí se revela como vano y desesperante un poco más allá.

[-735, 735]

¡Pero tienes que luchar, y precisamente por eso! Porque en eso consiste tu naturaleza.

[-736, 736]

Hay una naturaleza humana, porque no toda naturaleza tiene que ser fija.

[-737, 737]

Todo tiene sentido aquí, y sería una locura tener en cuenta que también existe un allí.

[-738, 738]

¿Cómo cerrar los ojos de aquel que los ha abierto? No puedes. Tendrías que quitárselos.

[-739, 739]

Quien ve el aquí es feliz. Quien ve el allí es infeliz. Pero solo ve aquel que ve el aquí y el allí.

[-740, 740]

Da igual si te mueres. De acuerdo. Pero entonces no me obligues a que me crea de veras todo lo que hago.

[-741, 741]

No se puede apagar nunca del todo el fuego de la vanidad, porque este vuelve a crecer apenas con un soplo.

[-742, 742]

No debes preguntarte por el sentido de todas tus acciones, sino por el sentido de cada una de ellas.

[-743, 743]

Sabiduría práctica para un destino nada práctico.

[-744, 744]

Día tras día, atravesando todos los tribunales, cargando contigo todas las sentencias. Y aún sabiendo que no existe juicio alguno, y que los jueces hace tiempo se han marchado.


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