martes, febrero 16, 2010

Once tesis contra el academicismo filosófico

1 La filosofía ha dejado de tener importancia fuera de los círculos académicos. Así pues, tenemos dos posibilidades: a) Llevar la filosofía al pueblo, b) Dejarla morir en las cuevas de las universidades.

2 La especialización académica conlleva una permanente indeterminación del contenido propio al que se dedica la filosofía. Esta indeterminación, indestructible, se traduce en a) una completa invisibilidad de la función de la filosofía, o b) una deficiencia en la acción en tensión con una excesiva carga teórica que no añade nada a la acción- la cual hemos definido como deficiente-.

3 La tercera consecuencia de la indeterminación en la especialización es la función de la filosofía como bálsamo del individuo cultivado. Lo que significa: a) una nula repercusión social, b) un producto –cultural- añadido al infinito número de artículos de consumo repartidos por el mercado global, c) la saciedad intelectual del individuo en cuestión, dedicado a su estudio.

4 Primera causa fundamental de la ineficiencia teórica y práctica de la filosofía – su pesimismo-. La desconfianza en su importancia. La desconfianza en la razón. La desconfianza en su efectividad. La desconfianza en los cambios verdaderos. En suma, la traición a la verdadera esencia de la filosofía.

5 Segunda causa fundamental de la ineficiencia de la filosofía: su decisión por los valores light. Su apuesta por el finitismo, por la relatividad, por la ausencia de fuerza. Desprovista de la decisión, la filosofía no puede sino perecer en el abismo cada vez más grande de la indeterminación.

6 Tercera causa fundamental de la ineficiencia de la filosofía: su miedo por las decisiones globales, por los puntos de vista que enfrentan la totalidad. Razones: la totalidad no es diseñable, la razón no puede figurar la realidad, etc. Con consecuencia del abandono de los problemas verdaderos, y su disolución-aparente- en las mediaciones como eje central de sus proyectos.

7 Consecuencia: la filosofía se retira del ágora para erigirse en sectarismo. (Probablemente, en sectarismo del mercado, en sectarismo de la burocracia, oculta y dispersa en las mediaciones que el Estado pone entre su figura inefable y la masa anónima).

8 Consecuencia de 7 es la ineficacia e inutilidad de la filosofía académica y demostración de su debilidad.

9 El filósofo contemporáneo teme afirmar. Primera causa de agotamiento filosófico.

10 Cuarta causa fundamental de la ineficiencia de la filosofía: el paso de árbitro y juez a espectador pasivo. Obsesión con la novedad fundamental de nuestro tiempo. Excesivo énfasis en lo “inefable” del mundo contemporáneo, que justifica su inacción. El mundo contemporáneo es irrepresentable- anticartesianismo, etc.- Imposibilidad de actuar. Epojé indefinida.

11 El filósofo se recrimina. Se tacha. Frena su potencia. Se flagela. El filósofo no es distinto del coleccionista de rarezas, del experto en sutilezas, etc. Con ello se cierra el debate que enfrenta la totalidad y la acción real en el mundo en el que vive. El filósofo contemporáneo es sectario por conciencia y abúlico por deber. Por ello mismo es un excéntrico.









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